Un sargento estadounidense mató en la madrugada del domingo a 16 civiles, incluyendo nueve niños, mientras éstos dormían en sus casas.
Según AP, a las 3:00 a.m. del domingo un sargento de la Base Conjunta Lewis-McChord salió de la base y se dirigió hacia las casas de los civiles, en la provincia de Kandahar, y les disparó mientras dormían y después regresó a la base para entregarse.
“Tomo de las manos a los niños y les disparó en la boca,” dijo a medios locales una mujer de la zona donde se llevó a cabo la matanza. Otras personas también dijeron que el atacante envolvió los cuerpos en mantas y les prendió fuego.
Obama y oficiales estadounidenses condenaron el ataque y ofrecieron sus condolencias a las familias de las víctimas.
“Este espantoso evento no representa de ninguna manera los valores de Estados Unidos y las tropas de coalición, o el respeto que sentimos por la gente afgana,” dijo el general John Allen, comandante líder de Estados Unidos en Afganistán.
Por su parte, el grupo islámico Talibán dijo en un comunicado que se vengaría por la masacare y llamó a los estadounidenses “enfermos de la mente y salvajes.”
El presidente de Afganistán ha demandado una explicación del ataque por parte de la milicia estadounidense y dijo que es imperdonable y “una matanza intencional de civiles inocentes.”
Este hecho se suma a la violencia reciente en Afganistán relacionada con la milicia estadounidense y fuerzas aliadas.
Hace unas semanas la quema de copias de Corán en una base aérea en Afganistán generó intensas protestas. Seis miembros del servicio estadounidense murieron durante los disturbios y oficiales afganos temen que existan demostraciones violentas a causa del hecho reciente.
Miembros del parlamento afgano han exigido que el soldado sea llevado a una corte abierta en Afganistán, pero lo más posible es que el militar sea juzgado en un tribunal en Estados Unidos.
Hasta el momento aún se investigan los motivos del hecho, sin embargo se sabe que el atacante es parte de una base militar que es conocida por sus antencendes de violencia.
De acuerdo con la Prensa Asociada, la Base Lewis-McChord, que cuenta con cerca de 100,000 militares y personal civil, tiene un historial de suicidios entre sus filas y las Fuerzas Armadas de Estados Unidos están investigando si los doctores de esta base dieron un diagnóstico erróneo premeditadamente a pacientes con desórdenes de estrés postraumático, solo para ahorrarse el costo de los tratamientos que esta condición significaría.
En el 2010, cuatro soldados de la base fueron condenados por la muerte de tres afganos civiles, y el periódico militar Stars and Stripes llamó en ese entonces a Lewis-McChord “la base con más problemas en la milicia.”
Fuente: Christian Post


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